No sólo recordamos (todos) la crisis doméstica allá por el 01’ sino que también abatieron a nuestros corazones sensibles la muerte de millares de hermanos latinos en el ataque a esas poderosas torres (gemelas). También el mismo año. Sin duda que estamos hablando de un año fatídico para nosotros los argentinos y para el mundo todo.
Luego, sólo dos años después, nos encontramos con una lucha armada donde la careta y el doble sentido (también enmascarado) tuvo lugar en las tierras afganas e iraquíes. Nos llenaron el cerebelo, los oídos y los ojos (¡casi todos los sentidos!) con una guerra libertadora, vamos, de libertadora sólo tuvo que se liberó el oro negro de las manos orientales. Hoy occidente provee petróleo al mundo, el mismo petróleo que se le estaba agotando el mismísimo año de la guerra, para mí inútil, odiosa (como toda guerra) y llena de mentiras impiadosas que años después de esa lucha internacional se darían a conocer, aunque los Estados Unidos, Inglaterra y España tienen secretos que llevarán a la tumba de sus naciones.
Desde el año 04’ hasta estos tiempos nos viene gobernando un matrimonio político que prefiere el dólar al peso, que se compra trajes y vestidos en Nueva York y luego nos venden el sometimiento yanqui. Nos vienen empobreciendo discurso a discurso. Argentina es mucho más grande que dos ambiciosos por el poder. ¿Por qué en su ciudad natal, al matrimonio K no pueden verlos ni con una venda en los ojos? El matrimonio gobernó en Santa Cruz y a Santa Cruz no pueden volver sin protección, porque de verdad no los quieren. Y para ir definiendo este párrafo que es una gastada de tiempo, me pregunto: ¿por qué la señora Hebe cobra un millón de pesos anuales y los padres de las víctimas de asesinatos diarios de antes y de ahora ni siquiera tienen un psicólogo gratuito, pago por el Estado? No olvidemos la mugre que fueron los militares así como los guerrilleros (el señor K fue montonero, los montoneros fueron echados del apoyo popular por el mismísimo Juan Domingo Perón, tampoco un ejemplo de honestidad ese tal J.D.P.). ¿Por qué se recuerda a los muertos sin tumba sin otro recordatorio y a los niños hijos de policías, muertos todos a manos de los guerrilleros con una bomba que explotó en el Hospital Churruca?
La recesión de este 09’ que se nos va y la muerte de Saddam a manos norteamericanas son lo último malo que quiero recordar. Agregando que la tragedia de Cromañón no se llevo un sólo preso. ¿Estará bien eso? Pero stop, no hablo de que Chaban tenga responsabilidad absoluta en esto… somos todos y allí fuimos todos: ¡la negligencia del pueblo argentino!
Espero de puro corazón que el mundo y la Argentina encuentren paz en la nueva década que empieza en horas nada más. Pasó mucho. Que pase más aún, pero que nos regodeemos de esperanza sentimental y material y, sobre todo, de felicidad cada vez que nos miremos a los ojos.
Argentina, no me une a ti el amor sino el espanto. (Dijo Jorge Luis Borges).
Que nos empiece a unir el amor propio y la autoestima alta de sentirnos argentinos.
Amigos: ¡Feliz fin de año y Año nuevo!

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